Aunque estaba implícito cierto desequilibrio, los arquitectos fueron pensados como los proveedores de ideas y las ONG como las implementadoras del proyecto

En CURE pensamos que esta colaboración iba a ser como otras de este tipo: nosotros pondríamos sobre la mesa nuestras ideas sobre comunidad y procesos comunitarios, mientras que los equipos de arquitectos contribuirían con el diseño.
Pensamos que “nosotros” los íbamos a educar a “ellos”, construyendo una nueva narrativa de diseño social, ofreciendo un nuevo lente a través del cual mirar nuestros espacios. Claramente, subestimamos la sensibilidad social de nuestros socios arquitectos.

[Dra. Renu Khosla, Centro para la Excelencia Urbana y Regional (CURE por sus siglas en inglés)]