El diseñador social debe ser humilde.

El trabajo con comunidades requiere cierto nivel de humildad y paciencia. Todo el mundo quiere y tiene el derecho de ser escuchado y de contribuir al proceso del diseño, lo cual es esencial para generar un sentido de pertenencia al proyecto. Los diseñadores que trabajan con comunidades deben ser capaces de trabajar lateralmente, de escuchar y de contribuir como co-creadores, en vez de imponer sus pensamientos e ideas a la comunidad.

[Nitin Bathla]