SUTRADHAR: ¿EL DISEÑADOR SOCIAL EMERGENTE?

Nitin Bathla es investigador y arquitecto con enfoque social; vive en Delhi. Fungió como coordinador local del Premio Deutsche Bank Urban Age Delhi en 2014 y de urbanxchanger en 2015-2016.

En 2014, la experiencia de coordinar el Premio Deutsche Bank Urban Age en Nueva Delhi me permitió darme cuenta de cuán novedosas e ingenuas eran las respuestas de las iniciativas comunitarias a los desafíos urbanos. Más aún, me motivó a buscar nuevas prácticas en las que se involucrara a la gente desde las bases comunitarias, se empoderara a los marginados, se promoviera la equidad social y se reposicionara a las comunidades en el centro de los procesos de diseño. En cuanto tomé conciencia de las implicaciones de las políticas urbanas de “abajo hacia arriba” en la vida de la gente común se me reveló una nueva faceta de la ciudad. Al continuar desarrollando pequeños experimentos de co-creación con comunidades de manera independiente, reflexioné constantemente acerca de cómo transformar en acción el conocimiento adquirido y cómo traducir lo aprendido en herramientas pedagógicas. En virtud de esto fue que acepté con mucha emoción la invitación a participar como coordinador local en urbanxchanger.

 

El planteamiento inicial del proyecto era muy abierto y buscaba sintetizar nuevas maneras de vincularse y diseñar con comunidades: nuevos modos de representar, comunicar y, más tarde, de ejercer la profesión de especialista en la ciudad. Como con todo lo que es nuevo, toma mucho tiempo y esfuerzo descubrir y afinar los nuevos procedimientos encontrados. Sin embargo, por más difícil que sea este proceso, lo cierto es que permite que aquellos que fueron tan valientes como para embarcarse en él aprendan cosas muy importantes. En los párrafos siguientes procuro sintetizar algunas de las lecciones que resultaron del ejercicio en Delhi.

 

Con el fin de simplificar y provocar una reflexión en torno al tema, sugiero denominar como “diseño social” a la nueva “profesión” que emergió de este proceso. Para poder trabajar con una comunidad, el diseñador social necesita tener cierto nivel de humildad y paciencia, pero también ser capaz de jugar otro rol: el de narrador. Una tarde invernal de febrero, durante una charla con la Dra. Renu Khosla (directora de CURE) sobre el proyecto, ella mencionó que una de las contribuciones más importantes de éste había sido la generación de un sutradhar. En hindi, sutradhar significa “narrador y facilitador”, es decir, alguien que conecta los diferentes puntos y ayuda a que las cosas y los fenómenos que no están en sintonía se sintonicen y fluyan sin tropiezos.

 

Los jóvenes profesionales pueden ser los principales beneficiarios de dichos procesos y proyectos. Durante el curso del proyecto tuve la impresión de que fueron ellos, los jóvenes de los despachos de arquitectura, los que más se acercaron a los profesionales de la oficina de la iniciativa comunitaria. Su deseo de diseñar para un sector más grande de la sociedad se sumó al hecho de que tomaron conciencia de que el proceso formal de educación se limita a prepararlos para diseñar solamente para el 10 por ciento que se encuentra en el sector más alto de la sociedad. Los jóvenes profesionales pueden estar más abiertos a cambiar su enfoque cuando el diseño es para las comunidades.   

 

Las discusiones abiertas realizadas en la comunidad ofrecieron una oportunidad para tomar conciencia de los desafíos y para comprometernos a superarlos. Durante la primera semana de actividades en Nueva Delhi, organizamos dos talleres al aire libre, abiertos al público: uno sobre diseño social en general y el otro dirigido a la reflexión sobre el proceso específico del proyecto. En mi opinión, estos fueron los momentos más significativos pues en ellos se detonaron discusiones más extensas, que más tarde adquirieron relevancia en el contexto de la estrategia de diseño desarrollada. Estos eventos también ayudaron a comunicarnos con un público más amplio y a concientizar sobre el potencial de las soluciones innovadoras de diseño que responden a los problemas sociales que plagan la ciudad. Además de hacer una presentación con dibujos y técnicas más tradicionales, el equipo exploró medios alternativos para transmitir sus ideas utilizando objetos de la vida real que permiten tener una experiencia espacial. En una fase ya avanzada de la intervención de Delhi, el globo marcador de Google Maps se convirtió en una importante herramienta para la demarcación física de los eventos que tuvieron lugar en la zona, pues los hicieron visibles y tangibles para los residentes locales.

 

Las nuevas tecnologías, en particular las redes sociales, fueron muy valiosas para salvar las distancias entre los diferentes actores del proceso.

A través del uso de hashtags para comunicar nuestro trabajo y darle publicidad, así como por las “acciones” que tuvieron lugar, un número cada vez mayor de vecinos y de gente que trabaja localmente en los espacios de la sociedad civil se acercaron a nosotros y se volvieron partícipes del proyecto. Estas herramientas fueron particularmente útiles dada la gran extensión de Sangam Vihar.

 

La co-creación es un proceso no jerárquico y orgánico que se realiza de la mejor manera cuando la participación se da entre iguales y no hay autoridad. Consume una cantidad considerable de tiempo y requiere de un proceso de deliberación que, en este caso, se llevó a cabo en el transcurso de varias visitas, caminatas, reuniones y discusiones. Aunado a esto, surgió la necesidad de encontrar un equilibrio entre el modelo de “arriba hacia abajo” y el de “abajo hacia arriba”; para lograrlo, el equipo desarrolló un plan de acción. El problema de las inundaciones en Sangam Vihar, por ejemplo, está muy relacionado con la apatía por parte del gobierno debido al estatus ambiguo que tiene este asentamiento en los documentos maestros de planeación. Esta falta de claridad resulta en la falta de aplicación de servicios públicos básicos como la provisión de infraestructura de drenaje y la recolección de residuos sólidos en la comunidad, de tal modo que las dinámicas del modelo de arriba hacia abajo tienen un profundo impacto en la situación vivida por la comunidad de a pie. El “Plan Esquizo”, diseñado durante el proceso de urbanxchanger, ofrece un enfoque que alterna y modera las intervenciones realizadas tanto en el nivel de arriba hacia abajo como en el de abajo hacia arriba y, de este modo, permite que la intervención vaya más allá de una mera táctica de guerrilla que sucede una sola vez y desaparece.

 

Esta transferencia tan intensa y focalizada se convirtió en una plataforma para impulsar iniciativas muy interesantes e híbridas.

El proyecto de urbanxchanger fue tan sólo el inicio de mi colaboración con CURE y con las comunidades con las que trabaja esta organización. Los métodos utilizados resultaron muy útiles para nutrirse de nuevas ideas y conceptos y luego recontextualizarlos en Delhi. Un ejemplo de ello es la continuación de mi colaboración con CURE en el desarrollo de un programa de medios de subsistencia en Savda Ghevra, una colonia reubicada en la periferia occidental de la ciudad. Durante nuestra visita a Berlín, la Dra. Khosla y yo visitamos CUCULA, una iniciativa con sede en esta ciudad denominada “Compañía de Refugiados para Diseño y Oficios”. Profundamente inspirados por sus principios y por su lucha por la equidad social a través de una actividad tan simple como juntarse para construir muebles, regresamos a Delhi e inmediatamente comenzamos a identificar socios para crear algo similar. Tres meses más tarde, comenzamos un taller de capacitación en la comunidad de Savda Ghevra, donde experimentamos con la construcción de muebles utilizando recursos locales. Además, a través del trabajo académico en la Escuela de Planeación y Arquitectura en Delhi y en el centro The Design Village, con sede en la ciudad de Noida, he tenido la oportunidad de transmitir las herramientas pedagógicas desarrolladas a través del proceso de urbanxchanger. Creo que ejercicios como éste ayudan a salvar las barreras superficiales entre el Norte y el Sur globales. También he podido darme cuenta del valor que tienen los procesos transformativos que emergen de dicho intercambio transnacional de ideas y cómo las ideas más simples, provenientes de lugares comunes y corrientes, pueden crear sinergias muy poderosas.